lunes, 23 de noviembre de 2015

LA LIBERTAD

LIBERTAD ENCARCELADA

JAVIER Y KEVIN  

Un hombre permanecía en una cárcel,
en su plena tristeza y oscuridad.
Cuando más deprimido estaba,
la soledad más le apoderaba.

La fría prisión oscura,
estaba mecida en una pobre soledad.
Estaba metida en una cueva
donde ganaba la oscuridad.

El hombre ya estaba vengativo,
en la oscura cárcel tenía que estar,
y como nunca le sacaban
angustiado y envidiado está.

Su vida estaba en peligro,
en la cárcel no podía vivir.
Los guardias le pegaban
y harto el señor ya estaba.

VENTANA

LA HISTORIA DE MI VENTANA

Sonia Requena Ruiz

Un día de lluvia la Querida ventana , querida por todos los niños del colegio Foro Romano estaba triste, porque cuando llovía no podía contemplar las vistas .
Vivía en un pueblecito llamado Yarska en Bilbao , ahí siempre estaba lloviendo .
También tenia muchas emociones porque había niños que se enfadaban y le pegaban o niños que pegaban mocos , chicles , chucherías etc
Llego Septiembre y los niños volvieron a clase , la ventana se despertó y vio que en el recreo había un … ¡ trapecio ¡
Tantas ganas tenia de ver el trapecio y sobretodo a los niños que amaba y quería que , tanto empezó a moverse que la bisagra se rompió y la ventana se callo al suelo del aula .
Ese aula era la de Música y a l agente no le tocaba hasta la semana que viene .
Cuando fueron los niños al aula de música y vieron a la ventana rota llamaran al director , el director la cogió y la tiro a la basura y colocar otra ventana bonita , limpia y reluciente en su lugar pero, el director no se dio cuenta de que esa ventana no tenia ni emociones , ni sentimientos ni nada de nada pero para el director hacia un buen papel para que en el invierno no entrara frío y pasasen frío.
La ventana ya tirada en la basura no se dio cuenta de que una bruja de pequeño le hecho una maldición para que se convirtiese en ventana y al ver la bruja que se había portado bien durante todo ese año le convirtió otra vez en el niño que era y pudo hacerse amigo de todas esas personas que quería y amaba y ya jamas le darían puñetazos ni le pegarían nada porque ya no era una ventana .
El chico hacía una vida normal como los demás niños , se montaba en el autobús y le encantaban los arboles y hasta incluso pensó en que quería montar un negocio.


El cuento de ‘ LA HISTORIA DE MI VENTANA ‘ por Sonia Requena Ruiz del 15 / 11 / 2015

LIBERTAD

LIBERTAD EN MANO

AMANUEL Y JORGE

Mano desesperada con pena desgraciada
Palomas blancas viendo montañas nevadas
Caras malas en celdas viejas
Poca libertad como la enfermedad

Penas y penas no aguanto más
Ganas tengo ya de estar en libertad
Días y días veo pasar
No quiero estar entre verjas más

Correr y saltar quiero ya
Al Aire libre deseo estar
Y con mis amigos reír y jugar
Que hermoso seria estar en paz

Otros no podrán entender
Que es libertad no tener
Pero yo ya puedo sentir
Las lágrimas  de ese día tan feliz

Cuando con mi gente pueda salir
Con ellos cantar, jugar y reír

Ventana

Ventana

Alexandra


VENTANA

Un día de verano Amanda estaba mirando por la ventana veía el cielo naranja del atardecer, mucha naturaleza...Le encantaba dibujar lo que se veía desde la ventana de su dormitorio.
 Su madre le dijo que habían ido sus amigos a jugar y tenía que bajar. Su amigo Jorge le contó un cuento sobre elefantes, su mejor amiga Emily algo sobre arañas y Mike curiosidades sobre el río Turia. Más tarde fueron a un parque cercano a la casa de Amanda. Volvieron a casa cansados  de jugar al “pilla-pilla”, pero se lo habían pasado genial.
Al día siguiente desde la ventana vio a sus amigos acercarse, se iban de  excursión al bosque con Emily, Jorge, Mike y sus madres. Comieron macarrones que la madre de Mike había preparado. Jugaron al escondite, hicieron fotografías mientras disfrutaban del paisaje.
Mañana empieza el cole – le dijo Amanda a su madre.
Ya lo sé hija mía – le contesto.
¡Empezaré sexto!- dijo ella ilusionada.
Al empezar el curso, desde su ventana veía acercarse a sus amigos, y bajaba corriendo para ir juntos al colegio. Empezaron las clases de natación. En la primera clase les hicieron un examen para saber su nivel. Estaba en el nivel de medio. La profesora les hizo hacer una piscina a crol, tirándose de cabeza. Un niño la empujó, al caer se dio en el brazo. Llamaron a su madre que la llevo al hospital y allí después de hacerle una radiografía del brazo, vieron que tenía una fisura en el cúbito y se lo escayolaron.
No le gusto, porque no podía hacer los deberes, ni dibujar, nadar, tocar el piano ni hacer educación física. Los deberes se los hacía su madre con sus respuestas, no iba a natación, intentaba tocar el piano con una mano y en educación física solo le dejaban correr. Un mes más tarde le quitaron la escayola ¡Ya podía dibujar lo que veía por la ventana!
El ayuntamiento había convocado un concurso de dibujo en el que Amanda ganó el primer premio.

VENTANA

Desde mi ventana.

Mario

 Recuerdo aquella mañana, en la que el viento tartamudeaba encima de la montaña. El aire fresco de la naturaleza, soplaba y soplaba alrededor de la montaña. Y hasta los nogales se fueron volando.
Unos días más tarde, se paró el viento y lució el sol por lo alto de la montaña. Días y días estuvieron con un sol resplandeciente.
 Pero ya vino otra vez el viento de la naturaleza.   Donde más fuerte soplaba era en el campo y allí, había una casa donde vivía Mario. La casa era de paja y Mario, siempre que hacía viento, tenía mucho miedo de que la casa se le fuera volando. Días y días el viento sopló y al ver que no se le iba volando, se le pasó el miedo. Cuando se le pasó el miedo, se paró el viento y lució el sol.
Él vió, que cuanto más miedo se tenga a algunas cosas, peor se pasa.
Semanas después se puso a soplar el viento y él recordó, que no hay que tener miedo y por confiarse, la casa se le fue volando. Entonces no sabía el qué hacer y se le ocurrió ir a casa de su amigo, llamado Óscar. Le dejó quedarse en su casa porque eran muy buenos amigos. Le dejaba comer, dormir y estar allí.
Pero un día, a Óscar le ocurrió una desgracia. Falleció por culpa de un tumor cerebral y Mario vivió triste, porque además de que le dejaba quedarse en su casa, eran muy buenos amigos y además, nunca en su vida había tenido un amigo tan bueno.
A Mario ese recuerdo de su amigo y todos los ratos que habían pasado juntos, nunca se le olvidarán. Siempre será su amigo y sabía que lo vería, cuando observará las estrellas desde su ventana en su nueva casa de paja.